Un equipo de astrónomos ha confirmado la presencia de tres exoplanetas orbitando alrededor de una estrella, la ‘GJ 357’. El descubrimiento se ha hecho gracias a datos del telescopio espacial TESS de la NASA. Además, se han utilizado mediciones del instrumento CARMENES.

Se trata, según los investigadores, de un nuevo sistema planetario con un potencial mundo habitable.     

El descubrimiento se ha hecho gracias a datos del telescopio espacial TESS de la NASA y las mediciones del instrumento CARMENES.

Así, se ha presentado el descubrimiento de un sistema planetario alrededor de la estrella GJ 357, una estrella enana de casi un tercio de la masa y tamaño del Sol y un 40 % más fría que nuestra estrella. Está localizada a 31 años luz de nosotros, en la constelación Hydra.

ASI ES EL SISTEMA CLIMÁTICO TERRESTRE

La Tierra funciona como un sistema climático en equilibrio, compuesto de cinco grandes subsistemas: la atmósfera, los océanos, los continentes (geósfera), las capas de hielo polares (criósfera), y los seres vivos (biosfera). Entre estos subsistemas hay un permanente intercambio de materia (por ejemplo, agua y carbono, a través de los ciclos hidrológico y del carbono, respectivamente), y de energía (en forma de ondas electromagnéticas y en forma de energía calórica).

La Tierra recibe energía del sol, para realizar todos los procesos de intercambio entre los subsistemas, y mantener el equilibrio, la misma cantidad de energía que llega sale de la Tierra. El grado del calentamiento resultante de la radiación solar depende en parte de la naturaleza de la superficie de la Tierra; las superficies oceánicas y terrestres se calientan a un ritmo distinto y los suelos absorben y reflejan energía solar de manera diferente a como lo hacen los desiertos o los casquetes polares. De este modo, las variaciones en dichas superficies dan lugar a complejas formas de la distribución enérgica.

EL CLIMA MUNDIAL

El clima mundial, los procesos biológicos, geológicos y químicos y los ecosistemas naturales están íntimamente relacionados, y los cambios en uno de esos subsistemas pueden afectar a los otros, lo que a su vez puede tener consecuencias perjudiciales para las personas y otros organismos vivos en la Tierra. Las materias gaseosas y las partículas producidas por las personas y emitidas a la atmósfera, han modificado el balance energético en la atmósfera, afectando por tanto a las interacciones entre la atmósfera, los océanos y los seres vivos. Los océanos son los principales reguladores del clima. Las aguas tardan más tiempo en calentarse y enfriarse que la tierra, en las noches el calor fluye del océano al continente calentando la tierra ya fría.

Las investigaciones realizadas revelan que las pautas de circulación de los océanos se modifican gradualmente con el tiempo, esos cambios podrían explicar ciertas fluctuaciones climáticas que ocurrieron en el pasado. Si la circulación de los océanos  se alterara, podría desplazar las zonas de formación de aguas profundas e incidir considerablemente en el cambio climático de este siglo.